Cultura / Tradición


LAS DECIMAS DE ARISTIDES DIAZ CHICO
(Ardichi)
A ROMALDO 
(El zapatero del pueblo)



 
Fue el señor Romaldo
un hombre muy especial
y desde muy joven
aprendió a remendar.

Su oficio de zapatero
lo conoció a la perfección
no tenía maquinaria
solo la lezna y martillo
y con el hilo encebado
como nuevo te dejaba
todo tipo de calzado.

Desde muy niño fui
con zapatos arreglar
vivía junto al Molino
y había que madrugar
tenía mucho trabajo
y había que esperar.

Pasaba un rato alegre
con sus golpes e historietas
las paredes las tenía
con mujeres en pelota
enseñándote las tetas.

Era un hombre encantador
era todo alegría
y mientras allí estabas
la vista la concentrabas
en las fotos que allí había.

La historia que aquí describo
siempre que fui me contó
pues durante la guerra
un cura al Escobonal llegó
y estando en un discurso

así se despachó:
Dirigiéndose a los hombres
esta frase les soltó:
con cielo de nubarrones
“levantaos so burros
que parecéis percherones”
y después a las mujeres
a ellas se dirigió
“os voy a meter el puro
el puro cristianismo
por donde mismo meáis
¿meáis comprendido?”
y seguía con el discurso
con sonrisas y carcajadas
era una delicia
el rato que allí pasabas.

Cuando el trabajo se acumulaba
su esposa Doña Filomena
también colaboraba
era empresa familiar
allí la compenetración
era frecuente observar

El día que se retiró
el pueblo sin zapatero
hasta hoy se nos quedó
pero el simpático Romaldo
a todos nos conquistó
la pena fue que ningún hijo
su empresa continuó.

Adiós, amigo Romaldo
fuiste todo un caballero
ejerciendo tu profesión

siempre fuiste el primero. 
Fasnia, Mayo de 1999

Aportación de:Arístides Díaz Chico

 Colaborador: Carlos "Bank"